Mirando Estrellas en Madrid

 

Es cierto que ahora el cielo de Madrid no tiene estrellas. Alguien o algo se las ha llevado, tal vez el exceso de luz, quizás la contaminación, pero seguro que a la Villa de las Siete Estrellas no le faltaron en el pasado contadores de luceros.

¿Sabías que junto a los jardines de El Retiro se levanta el Real Observatorio de Madrid? Se puede visitar y en él podrás conocer todo sobre Astronomía , Ciencias de la Tierra, Cartografía, Meteorología y mucho más.

El edificio del Real Observatorio se encuentra en la calle Alfonso XII, junto a la entrada del famoso Ángel Caído, escondido entre las plantas pero salvaguardando todo su esplendor. La idea se puso en marcha en tiempos de Carlos III enviando al matemático Jiménez Coronado a investigar por toda Europa sus observatorios, pero el edificio se terminó con Carlos IV gracias al arquitecto Villanueva en una pequeña colina, el cerrillo de San Blas, (cerca del desaparecido Palacio del Buen Retiro). Formó parte del llamado Eje de las Ciencias junto al Real Jardín Botánico y al Gabinete de Ciencias Naturales que después se convirtió en la gran pinacoteca del Museo del Prado. Y es que Carlos III como buen monarca ilustrado quiso convertir la zona de prados y huertas de Madrid en uno de los enclaves más culto y refinado de la Villa y Corte.

La astronomía en aquel momento tenía su importancia en la navegación por ser España un Imperio de Ultramar y fue Jorge Juan, reformador del modelo naval español, quien sugirió al mismísimo rey la creación de un Observatorio Astronómico de la Marina en Cádiz y otro en Madrid. Villanueva diseñó el edificio de Madrid en una planta de cruz griega, formando un gran pórtico de diez columnas corintias y un increíble templete circular de estilo jónico que se usaría para hacer las observaciones de medición del azimut (sistema de coordenadas para definir la posición de un astro en el cielo), origen de la red geodésica en España.

Actualmente el Real Observatorio como museo, cuenta con una buena colección de libros antiguos e instrumentos de Astronomía, relojes de precisión o el péndulo de Foulcaut con el que se ilustra la rotación de la tierra.

Sin duda, entre los objetos de interés histórico y que más llama la atención, podemos presumir de haber tenido uno de los primeros telescopios más grandes de la historia, un artefacto del astrónomo William Herschel, que estimulado por el descubrimiento de Urano se lanzó a construir telescopios reflectores cada vez más grandes para sus observaciones. El que tenemos en Madrid es la réplica del original que regaló a la ciudad a finales del siglo XVIII pero que desafortunadamente se perdió con la ocupación francesa de buena parte de El Retiro en 1808.

Si quieres visitar este lugar, puedes ver en su web perteneciente al Ministerio de Fomento los horarios, precios y todo aquello que quieras saber sobre este edificio escondido de Madrid. http://contenido.ign.es/rom/visitas/quienes_somos.html.

Y si quieres saber más de los edificios que alberga el Parque de El Retiro tienes una cita este fin de semana con PlanVe y “Secretos e Historias de los Jardines del Buen Retiro”.

real observatorio de madrid

Próximas visitas

    Categorías