Asia y África en el Museo Nacional de Antropología

Asia y África en el Museo Nacional de Antropología

Sábados 7 de enero a las 17:00 y domingo 8 de enero a las 11:00

Dice un proverbio antiguo, que la gente que viaja conoce al otro, su historia y sus costumbres, porque al descubrir lo diferente, aprende más sobre sí mismo. Si eres de los que sueñas con viajar a países lejanos y ansías descubrir nuevas culturas o rememorar aquellas que alguna vez conociste, te proponemos este bonito viaje por Asia y África en el Museo Nacional de Antropología.Deja que tu espíritu aventurero te empuje a visitar nuevos continentes y acércate a la historia, costumbres y formas de pensar y vivir de aquellos que alguna vez creíste que eran diferentes.

Puedes inscribirte en info@planve.es. Sólo tienes que enviarnos nombre y apellidos, número de acompañantes, teléfono de contacto y día en que quieres participar.

Las plazas son limitadas y es imprescindible previa inscripción.

¡Importante! Habrá que estar en las escaleras de la entrada del museo cinco minutos antes del horario oficial de entrada.

Museo Nacional de Antropología: Calle Alfonso XII 68 (Metro Atocha)

¡Por el precio que tú decidas!

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LOS ORÍGENES VARIPINTOS DE CHAMBERÍ

Este fin de semana paseamos por Chamberí , un barrio cargado de historia social, política y artística tras su apariencia burguesa y afrancesada.

En sus orígenes rústicos fue propiedad de la Orden Templaria, para luego pasar a ser uno de los lugares favoritos de los reyes para practicar la cacería. Poco a poco se irían rotulando sus tierras, convirtiéndose en una serie de huertas que abastecían de alimentos a los mercados de la capital. Su primer uso público fue el de camposanto. Progresivamente la zona se iría llenando de construcciones variopintas : desde casas improvisadamente construidas por los inmigrantes rurales que llegaban a Madrid en el siglo XIX buscando trabajo y que no podían pagar los altos precios de los alquileres, hasta los grandiosos palacetes pertenecientes a la nobleza y la alta burguesía.

La diversidad de Chamberí es tal que hasta en los orígenes del nombre del barrio encontramos versiones diferenciadas.

Se dice que durante la ocupación de las tropas francesas de Napoleón en España, se formó un campamento militar en lo que actualmente sería la plaza Chamberí que ellos, los franceses, llamaron precisamente así en honor a la ciudad francesa de «Chambéry», y que de ahí vino a tomar el nombre tan madrileño barrio. La historia cuenta que los mismísimos Daoíz y Velarde, junto con una pequeña milicia formada por madrileños de los alrededores se enfrentaron a los soldados de este «cuartel» subiendo desde Malasaña y Tribunal por la actual calle Luchana durante los sucesos del día 2 de mayo.

Sin embargo, los historiadores niegan esta versión aludiendo a que la zona ya se conocía con este nombre en el siglo XVIII, pues el primer documento donde se menciona el lugar de Chamberí es de 1752. Según Pedro Répide, el nombre le vendría dado por la reina Mª Luisa Gabriela de Saboya, primera esposa de Felipe V, a la que le gustaba pasear por estos terrenos con la sierra de Guadarrama al fondo, que le recordaban a la ciudad francesa de Chambery, capital de Saboya, donde había pasado su infancia. Los investigadores se inclinan más por tanto por esta versión, aunque todavía hay una tercera versión que alude a una romántica historia entre una cantante y actriz de la época, Benita Moreno, y un noble admirador saboyano que le regaló una finca en esta zona y que ella nombró como Quinta de Chambery en agradecimiento.

Bélica, nostálgica, o romántica todas estas leyendas coinciden en una cosa: que paradójicamente el origen del nombre de este barrio tan castizo resulta que no es madrileño, ni tan siquiera castellano, sino francés. Sin embargo esta aparente contradicción refleja muy bien el carácter del barrio especialmente en la zona de Almagro: edificios y urbanismo decimonónicos inspirados en la arquitectura francesa pero que albergaron en su interior las ideas y personajes que definirían la peculiar vida política, económica y social del Madrid del siglo XIX y XX.

Para disfrutar de la belleza de este barrio y escudriñar en su historia este fin de semana caminamos por el Chamberí aristocrático, el Triángulo de Oro.

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Visita guiada Espíritus, brujas y casas encantadas en Madrid viernes 28 y sábado 29 de octubre

 Espíritus, brujas y casas encantadas en Madrid

Viernes 28 y sábado 29 de octubre a las 19:30 horas

Dicen que al anochecer Madrid se llena de fantasmas y otros tantos seres encantados. A lo largo de los siglos, la rumorología y las leyendas se han ido popularizando de boca en boca entre la gente en los mercados, por las calles y en los antiguos mentideros de la Villa.

 Fruto de esta rica tradición oral sabemos de la posible existencia de espectros, palacetes malditos y casas encantadas que hoy siguen causando curiosidad a los amantes de las historias misteriosas.

Si te interesan  estos relatos, y te gustaría conocer cómo surgieron y cómo afectaron la vida cotidiana de quienes los protagonizaron, te invitamos a pasear por nuestro Madrid más brujo y fantasmal.

Lugar de encuentro: Plaza de la Paja

19:30 horas.

Inscripciones en info@planve.es Importante previa inscripción.

¡Por el precio que tú decidas!

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Intrigas y Misterios del Viejo Madrid


Intrigas y Misterios del Viejo Madrid

Sábado 22 y Domingo 23 a las 11:00

¿Quieres escuchar? Voces de antaño susurrándote al oído sus secretos. Algunas fantasiosas, otras misteriosas, pero todas parte de un pasado que vuelve para hacerse oír en cada rincón de la ciudad: Leyendas negras, macabros sucesos, misterios no resueltos y fenómenos sobrenaturales que incluso hoy, escapan a nuestra razón…

¡Atrévete a conocer los secretos que esconde el Viejo Madrid!

Lugar: Plaza de La Encarnación, frente al Convento. Ópera (línea 2,5 y ramal

Coste: Aportación económica voluntaria al final de la visita.
Para inscribirte  solo tienes que escribir un email a a.garcia@planve.es con tu nombre, apellidos, teléfono de contacto, número de acompañantes y día en que quieres participar . Las plazas son limitadas.
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Los refrescos del siglo XVII

En las visitas guiadas intentamos siempre recordar la vida cotidiana de todas aquellas personas que nacieron, vivieron o pasaron por la villa de Madrid, fueran reconocidas o pasaran desapercibidas en los grandes anales de la Historia.

 Esta semana en la visita Los otros madrileños hacemos hincapié en esta idea de la cotidianidad y qué mejor que preguntarnos algo tan sencillo como importante: ¿Qué se bebía en el Siglo de Oro en Madrid?

La respuesta es bien sencilla también. Algo similar a lo que bebemos ahora, eso sí, siempre con matices, pues los refrescos no tenían tantas burbujas, colorantes ni conservantes…

Por supuesto en el siglo XVI se bebía agua y vino, tanto o más que ahora, quizás lo que no tenía tanto éxito como en la actualidad era la cerveza, y eso que el rey Carlos V llegado desde Flandes hizo todo tipo de esfuerzos para introducirla en la península trayendo desde Alemania a los mejores cerveceros del momento. Si Carlos V pudiera regresar del pasado, seguro que se sentiría bien orgulloso del gran consumo de cerveza en la actualidad. Eso, sí, también tenemos que avisar a todos aquellos cerveceros y cerveceras que leáis esta entrada, para los españoles de antaño, la cerveza olía a “orines de rocín de tercianas”, o eso decía Estebanillo González, uno de los protagonistas de las tantas novelas picarescas del siglo XVI y XVII.

¿Entonces sólo se bebía agua y vino? Quizás fueran las bebidas más consumidas, pero no las únicas. Fue habitual consumir bebidas frías como la limonada y la horchata, agua de cebada o avena, y algo muy de moda en estos tiempos, la famosa leche de almendras. Tanto negocio daba su venta que subsistieron hasta bien entrado el siglo XIX con el nombre de bebidas de nieve. Una de las más famosas fue la aloja, una bebida hecha de agua y miel que se bebía sobre todo en verano. El problema de esta bebida es que no siempre se hacía con ingredientes de calidad y de ahí que se popularizada la expresión “vaso de alojero” como sinónimo de engaño.

Ya sabemos cuáles eran los refrescos de la época, pero ¿cómo se enfriaban? Para poder mantener las bebidas frías existían puestos de venta de nieve en la Villa y Corte en lugares tan transitados como la Puerta del Sol. A falta de neveras para conservar los alimentos y las bebidas, la venta de nieve fue uno de los negocios más reconocidos por todo Madrid. Nieve que se transportaba mediante carros tirados pro animales desde la Sierra de Guadarrama. Los carros viajaban por la sierra y los caminos (si los había) por la noche para evitar que el sol de la mañana derritiera la mercancía. Traer la nieve hasta la villa debió ser todo un desafío. A pesar de lo laborioso del trabajo, fue un oficio de privilegiados, pues igual resultaba de tortuoso como de beneficioso al bolsillo de unos pocos y que produjo grandes fortunas al emprendedor que se atreviera con esta empresa, como el catalán Pedro Xarquíes,  a quien se le concedió el monopolio y la exclusividad de la comercialización de la nieve y el hielo en la Corte de Madrid a comienzos del XVII.

Para poder vender la nieve en la capital Xarquíes tuvo que pagar a cambio a la Corona un quinto del precio de lo que ganara, pero aun así, el negocio le salió redondo. Desde Peñalara llegaban los carros tirados por la antigua puerta de Bilbao y allí en grandes depósitos se mantenía fría la nieve antes de su distribución a los diferentes puntos de venta establecidos en Madrid. Normalmente se disponían tenderetes en los zaguanes de las casas nobles madrileñas y allí se servía gracias al trabajo de los criados. Esta actividad no fue exclusiva del centro, Xarquíes también distribuyó hielo y nieve en Alcalá de Henares y en Valdemoro. El trabajo de Pedro Xarquíes con el tiempo dio lugar a la Casa de Arbitrio de la Nieve y Hielo de Madrid y el Reino, que funcionó hasta mediados del siglo XIX.

Alojeo. Grabado del siglo XVIII

Una Duquesa poco común

Una Duquesa poco común

 

María Josefa de la Soledad Alfonso-Pimentel y Téllez Girón (1752-1834) fue una de las damas más admiradas de su época. No destacaba por su belleza, pero su porte, su elegancia y sobre todo su inteligencia y refinada cultura la convirtieron en una de las mujeres más influyentes del momento.

Era hija de Francisco Alfonso Pimentel y Borja, XI Duque de Benavente y de su segunda esposa María Faustina Téllez Girón y, a falta de otros hijos, a los 11 años se convirtió en heredera absoluta de los títulos y fortuna de la Casa de los Benavente y Pimentel. Su madre consciente de los valores que reunía su hija, tanto heredados como personales, planeó un matrimonio que estuviese a su altura en dignidad, pero que no le hiciera sombra. Encontró al candidato perfecto dentro de la misma familia: M.ª Josefa se casaría con su primo Pedro de Alcántara Téllez Girón, de la muy noble Casa de Osuna, pero hijo segundo. Sin embargo , unos días antes del enlace el primogénito de la Casa de Osuna falleció. La madre de M.ª Josefa quiso romper el compromiso, pero los contrayentes se opusieron y finalmente la boda se celebró, convirtiéndose M.ª Josefa en Duquesa consorte de Osuna, si bien siempre se hizo nombrar con el nombre de su familia, Duquesa de Benavente.

No fue esta la única peculiaridad de este matrimonio. Frente a la costumbre de que el varón fuera mayor que la mujer que desposaba, la Duquesa de Benavente era unos años mayor que su esposo. También se trató de un matrimonio bienavenido, ambos estaban interesados en las novedades, la filosofía, el arte y la introducción de reformas. El Duque era miembro de la Real Sociedad Matritense de Amigos del Pais y la Duquesa quiso entrar en la Sociedad dadas sus inquietudes intelectuales y filantrópicas. Su ingreso en 1786 y el de M.ª Isidra Quintina de Guzmán y de la Cerda, otra mujer muy avanzada a su época que logró convertirse en la primera mujer en doctorarse en España, sembraron la división entre los miembros. Algunos intelectuales como Jovellanos defendía la participación de mujeres. En el sector opuesto, Cabarrús lideró el discurso en contra de su entrada. Finalmente Carlos III adoptó una solución: creó la Junta de Damas de Honor y Mérito, una sección dentro de la Real Sociedad Matritense de Amigos del Pais que permitía la salida al espacio público de las mujeres, siendo la primera sociedad no religiosa donde las mujeres podían acometer acciones con carácter filantrópico. La Duquesa de Benavente se convirtió en la Presidenta y bajo su dirección y siguiendo el lema de la Sociedad “Socorre enseñando” supervisaron diferentes escuelas destinadas a dar una profesión a las mujeres del pueblo como  la  Escuela de Bordados y la Escuela de Flores Artificiales, y gestionaron la Real Inclusa, consiguiendo reducir la mortalidad del 87% al 34%. Intentaron dar solución al alto nivel de analfabetismo entre la población femenina desarrollando la Enseñanza Mutua, donde se suplía la falta de maestros mediante la enseñanza de la alumnas más avanzadas a las alumnas más pequeñas.

La Duquesa de Benavente además se convirtió  en mecenas y anfitriona  de artistas, músicos, literatos e intelectuales. Aunque otras damas organizaban reuniones en sus palacios, el salón de la Duquesa de Benavente fue el más moderno y activo a finales del siglo XVIII. Se cuenta que las reuniones de la  Duquesa de Alba y la Duquesa de Benavente rivalizaban en lujo y fastuosidad. En realidad ambas eran amigas y sus salones bien diferentes. La Duquesa de Alba no tenía pretensiones intelectuales o sociales y sus gustos eran más castizos. Frente a ella, La Duquesa de Benavente tenía una tendencia más afrancesada y una enorme curiosidad, como lo demostraba una biblioteca  plagada de títulos curiosos e incluso libros prohibidos.

En su finca de la Alameda de Osuna, la Duquesa de Benavente dio rienda suelta a sus intereses y gustos. El Capricho se convirtió en la finca de recreo de los Duques de Osuna, lo suficientemente alejada para poder refugiarse al margen de la actividad de la Corte, pero también lo suficientemente cercana para seguir ejerciendo influencia en ella. El Parque de El Capricho fue el proyecto personal de la duquesa, al que dedicó tiempo, recursos y cariño. En su construcción participaron numerosos artistas y nada en ella es casual, cada rincón tiene una función, una evocación, una inquietud reflejo del espíritu curioso y despierto de una duquesa muy poco común.

Este fin de semana os invitamos a conocer este espacio único y descubrir la personalidad de una mujer y de una época en nuestra visita “El Capricho de los Osuna”

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Chamberí, casticismo madrileño entre burgueses y chisperos

Chamberí, casticismo madrileño entre burgueses y chisperos

Sábado 1 y Domingo 2 a las 11:00

Sinónimo de casticismo madrileño, pero con una historia relativamente reciente. Con una arquitectura rica y aristocrática, pero barrio de orígenes humildes. Fuente de vida y dinamismo pero cuna del Madrid más fúnebre. Lleno de bares y restaurantes, pero con un pasado artesano e industrial… Chamberí esconde una Historia rica en contrastes y sabores. En esta ruta os proponemos descubrir los orígenes del barrio, la vida cotidiana de las personas que lo habitaron y algunas de sus anécdotas más famosas paseando por alguno de sus espacios más emblemáticos.

Punto de encuentro: Plaza del Conde del Valle de Súchil

Precio: el que tú quieras

Para participar  solo tienes que enviar un email a  a.garcia@planve.es indicando nombre, apellidos, número de acompañantes, un teléfono de contacto y día en que quieres participar.

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Conoce el mercado de San Fernando

Esta semana en nuestra visita “Madrid de los Barrios Bajos” pasamos junto al Mercado de San Fernando ¿Quieres conocerlo?

Situado en un solar del que formara parte el colegio del cercano edificio de Escuelas Pías antes de su incendio (hoy biblioteca de la UNED), y muy cerca del emplazamiento del antiguo Hospital de los Aragoneses, el Mercado de San Fernando formó parte de la red de mercados de abastos que se fundaron tras la guerra del 36 como el mercado de Antón Martín, el de Maravillas en Tetuán o el mercado de San Antón en el barrio de Chueca.

Durante la II República ya existía el Plan General de Mercados que quedó paralizado durante la guerra, momento en el que en Lavapiés se creó un mercado al aire libre en la Plaza de la Corrala.

 En realidad, los mercados de abastos surgieron en Madrid en el siglo XIX tras la puesta en marcha de las leyes higienistas para prevenir los riesgos entre la población del consumo de alimentos de la venta ambulante. Eran instalaciones cerradas, cubiertas normalmente, donde se vendían productos perecederos como el pescado, la carne, frutas, pan o lácteos, pero también flores y  productos artesanos. Los primeros tres mercados de abastos  que se levantaron en aquel entonces fueron el de la Cebada, el mercado de Monteses y el de la Paz.

El mercado de San Fernando se fundó como Mercado Municipal de Embajadores en 1944, diseñado por el madrileño arquitecto Fernández Shaw (1896-1978), proyectista de otras obras en Madrid como los edificios Titanic de la Avenida Reina Victoria o la iglesia de Nuestra Señora Parroquial en Tetuán.

Volviendo al Mercado de San Fernando, nos recuerda a la antigua arquitectura palaciega de Los Austrias, de ladrillo visto, granito y cubiertas con chapitel en las dos torres como vemos en el centro de Madrid y que tanto gustara en época franquista, pero en su interior vemos un mercado que se distribuye en tres plantas sobre hormigón, con tres bóvedas rebajadas y longitudinales que permiten la iluminación y ventilación de todo el espacio.

 A lo largo de su historia, el mercado ha sufrido transformaciones, la más significativa en 2007 con la instalación en su segunda planta del Centro de Atención Primaria de Lavapiés. Tras un periodo de cambios y restauraciones, en 2010 los pocos comerciantes que aún quedaban y los nuevos que llegaron comenzaron a anunciar pequeñas actividades para la reactivación del espacio, las actividades comerciales y el consumo local, gestionando el mercado en igualdad para el disfrute de todos los vecinos y vecinas de Embajadores.

Como mercado enfocado a la vida cotidiana del barrio, el Mercado de San Fernando cuenta con puestos de productor ecológicos, artesanía y regalos, venta de libros al peso, comida japonesa o un puesto donde podrás disfrutar de una buena cerveza artesana entre otras cosas.

Si quieres conocer más, esta es su web: http://www.mercadodesanfernando.es/

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Visita guiada Madrid de los Barrios Bajos 9 y 10 de septiembre

Madrid de los Barrios Bajos

Una visita al Madrid castizo de Embajadores, El Rastro y Lavapiés.

Viernes 9 y sábado 10 de septiembre a las 21:00

“Tenga usted por bienvenido
al famoso Avapiès,
al Madrid del bandolero, del chulapo y del parnè.
Al Madrid del Barberillo, la Verbena y la Piquè,
donde pides gallinejas y entresijos pá comer. 
Cayetano, curtidores, cigarreras vas a ver, 
si visitas este barrio de la mano de Planve. “

No te pierdas la próxima ruta con PlanVe por el interesante Madrid de los Barrios  Bajos. Visitaremos plazas bien conocidas como Antón Martín, Tirso de Molina o Lavapiés y conoceremos  los lugares más castizos de la capital, los mercados, edificios y las viejas costumbres de este barrio  variopinto de Madrid.

Punto de encuentro: Plaza de Antón Martín, en la acera de la farmacia frente a la boca de metro Antón Martín (L1).

Aportación económica voluntaria al final de la visita.

Puedes inscribirte en v.solano@planve.es

Sólo tienes que enviar nombre y apellidos, número de acompañantes y un teléfono de contacto. Las plazas son limitadas y es imprescindible previa inscripción.

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